Mayor compromiso social, clave para alcanzar equidad de género

12/03/2019 Judiciales

La Justicia es hoy un poder del Estado con mayoría femenina. La máxima expresión de esa femineidad se aprecia en el Superior Tribunal de Justicia, donde las juezas mujeres son más que los hombres. Y esa influencia se puede apreciar en una mirada más amplia en los fallos, sobre todo en lo que hace a derechos.

“Son dos miradas que hacen más equilibrado el reparto de justicia”, argumenta Cristina Leiva, ministra del STJ. “El derecho es derecho siempre. Pero hay cuestiones que son observadas desde otro tamiz. Esos son los hechos y las conquistas que las mujeres supimos conseguir en estos años”, completa Rosanna Pía Venchiarutti.

“Somos una provincia señera, con mayoría mujeres en el STJ. El cambio es importante, porque ha aportado las dos miradas que necesita cualquier política y más el servicio de justicia. La población mundial tiene 51 por ciento mujeres y la visión de género que tiene cada uno, es diferente. La representatividad con esas dos percepciones hace a la esencia de la persona y traducido al servicio de justicia, es muy relevante, porque conocemos, independientemente de la formación jurídica, las dos miradas que son necesarias al momento de impartir justicia”, explica Leiva.

¿Cuál es la influencia que puede tener esto en los fallos?

La influencia viene con el aporte de lo que está ocurriendo en la sociedad toda. Con esto fluyen los nuevos temas que vienen a ser sometidos al poder judicial: Acceso, participación. Tenemos temas laborales, de familia, comerciales, todo a la nueva luz con una visión igualitaria. Se fueron adaptando códigos y leyes con una inclusión de la mujer mucho más activa. Hay más juezas en el STJ y más juezas en los fueros inferiores, que hacen a más igualdad y eso se traduce a los expedientes. Nuevas participaciones, roles, derechos y obligaciones de ambos grupos.

¿Cómo está la representación misionera en comparación con otras provincias?

Misiones es pionera en esto, hemos tenido vicegobernadora, mayoría en STJ, representación parlamentaria y estamos por encima de la media nacional. La Legislatura ahora amplió la ley de Cupo, con una participación igualitaria. Misiones es una provincia que lidera en la participación de las mujeres en todos los ámbitos. Tenemos ministerios llevados adelante por mujeres, muchas juezas. Se viene equilibrando algo que venía muy atrasado en el tiempo en el último medio siglo, por lo que todavía seguimos relegadas en relación con el hombre. Pero en los últimos años hubo un crecimiento, por lo que podemos anticipar que en mediano plazo habrá una igualdad real. En el STJ, podemos decir que tenemos un mejor estándar incluso que en el ámbito internacional. Hay cortes internacionales y nacionales con escasa y en algunos casos, nula representación femenina.

Los espacios ganados no logran mitigar, sin embargo, la epidemia de violencia sobre la mujer. Los ojos de la ministra se humedecen cuando reflexiona sobre Fiorella, la última víctima de femicidio en Misiones: “Es una pena en el alma… Se está trabajando muchísimo para combatir el flagelo de la violencia doméstica, los femicidios. Se trabaja en la capacitación y se tiene que seguir trabajando con la educación. La mujer tiene que dejar de ser cosificada. La pertenencia de esa niña o del género femenino, se debe terminar. Este hecho de femicidio es una muestra clara del sentimiento de pertenencia equívoco”, desgrana.

“…Pero podemos dictar medidas de no acercamiento, tomar las denuncias, los juzgados están trabajando muy bien, pero necesitamos el apoyo de la comunidad, de los padres, los amigos, los hijos. La conducta social es lo que va a cambiar esto, la condena social es la que va a cambiar el paradigma de la violencia. Cuando la violencia no sea aceptada, cuando no quede dentro de las cuatro paredes… Si sabíamos que Fiorella era víctima de violencia de género, todos debíamos contribuir para que el violento no se le acerque. Pero debe partir de la educación. La persona que sufre de violencia, no puede defenderse sola. Por más que vuelva a estar al lado del violento, todo el sistema social, judicial, familiar, debe preservar a la víctima. La amenaza de muerte no es como cualquier otra amenaza, es agravada. La víctima debe ser preservada del violento, de sí misma, muchas veces, porque quiere volver”, agrega .

Para la ministra es necesario “más educación y más sanción social”. “Cada uno tiene un rol, la maestra, el compañero de trabajo, el policía que atiende a la víctima. Estamos capacitando a la policía al igual que al Poder Judicial para tener la sensibilidad para atender a una víctima. Debemos estar todos comprometidos, no puede mirarse para otro lado. Como hijos, hermanos, como mujeres compañeras, todos debemos contribuir.

Pretender trasladar la responsabilidad solo al Poder Judicial, es un error. Solo cuestionar a la Policía, es un error. Esto es un compromiso social”, sentencia.

En un despacho a unos pocos metros, la ministra Venchiarutti coincide en que es necesaria un compromiso social mucho más fuerte para alcanzar una igualdad real. “Que haya más mujeres, por ejemplo, en la Justicia, no influye en toma de decisiones, sino en nivel de respeto, institucionalizado y un debate más profundo en algunas cuestiones en las que se ven involucrados derechos de la mujer”.

“El derecho es derecho siempre. Pero hay cuestiones que han cambiado, con una mirada distinta, observadas desde otro tamiz, color, perspectiva. Esos son los hechos y las conquistas que las mujeres supimos conseguir en estos años”, sostiene.

Y cita como ejemplo a Rosa de Luxemburgo: “Logremos estar en pie de igualdad, pero que nos juzguen como lo que somos, mujeres”.

“La igualdad es la base. En el Poder Judicial, que creo que goza de un plus distinto, el acceso es igualitario. Hay más mujeres que hombres, no solo en el STJ, ganan lo mismo, todo lo que es conquista, ya está incorporado. En la provincia toda, las mujeres tienen muchas posibilidades de participación. Pero me preocupa la mujer vulnerable, de la profundidad de nuestra provincia. Me preocupa el manejo del derecho de toda la mujer, no solo la que accede al secundario, sino la que no pudo acceder, la ama de casa o la que acompaña, la que decide o por obligación, se dedica a la tarefa, a esa quiero llegar. Hay que afinar el mensaje, empoderarlas, que sepan a quien acudir, qué leyes las amparan, los mecanismos de defensa. Ahí está nuestro trabajo y eso es lo que hemos realizado en los últimos dos años. Hemos recorrido barrios, escuelas, hablado sobre violencia de género, bullying. Los jóvenes receptan, porque es bueno tener al juez cerca, tocar, palpar, ver de quién se trata. Capacitamos a municipios, en Posadas a todos, desde el inspector, hasta el intendente, los ordenanzas, los que limpian la calle. A la policía, sobre perspectiva de género”, enumera.

También se quiebra al hablar de Fiorella. “Son tiempos violentos. En el sentido del ser humano violento. Hay una cultura del flash, todo va demasiado rápido. Nos corre la economía, la necesidad de llegar a una posición social. Pero no se sabe lo que pasa en los grupos más vulnerables”, contrasta.

¿Cuál es la salida? “Más educación constante. Debe ser una política de Estado y con suerte, mi nieto verá otra sociedad, más inclusiva, con respeto hacia la mujer”.


Autor: economis.com

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