La tragedia de Austral, un juicio y 74 familias esperando respuestas

26/03/2019 Judiciales

El día llegó. Hoy, a partir de las 12, en el salón de usos múltiples del edificio de Tribunales de Comodoro Py, en Capital Federal, comenzará el debate oral y público por la tragedia del vuelo 2553 de Austral, el cual partió de Posadas y se estrelló en la localidad uruguaya de Fray Bentos, provocando la muerte de 74 personas y transformándose así en el mayor siniestro aéreo de la historia argentina.

Treinta y cinco funcionarios vinculados al sistema de aviación civil se sentarán en el banco de los acusados para responder en un juicio oral y público por el delito de estrago doloso.

La instancia oral llega más de veinte años después de la primera investigación judicial, a cargo del entonces juez federal de primera instancia, Jorge Ballestero, que indagó en torno a la posibilidad de que se hubiera producido un “estrago doloso”.

Para la instrucción del juicio, el juez tomó un informe en base a las pericias de la Junta de Investigación de Accidentes de Uruguay.

Ese texto señaló que “equivocaciones en la toma de decisiones de la tripulación, llevaron a la aeronave a volar fuera de sus límites, perdiendo velocidad en medio de una furiosa tormenta, con dificultades de comunicación con (el aeropuerto internacional de) Ezeiza y sin haberse percatado de que estaba ya en territorio uruguayo”.

La justicia investigó entonces la participación de funcionarios de la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad, un organismo bajo el control de la Fuerza Aérea, y también de los responsables del vuelo de la empresa Austral.

En 2004, Balletero sobreseyó a todos los imputados por falta de mérito pero la medida fue apelada y la Sala I de la Cámara Federal revocó la decisión y ordenó al mismo magistrado profundizar la investigación.

Dos años después, el juez federal procesó a los mismos que había sobreseído al considerar que estaba probado el “estrago doloso”, ya que los funcionarios y técnicos estaban al tanto de los déficits de instrumental de la aeronave y aún así consintieron que volara.

Las defensas apelaron pero la Sala I confirmó el procesamiento de todos los imputados y se inició el proceso de elevación a juicio.

En 2013 la causa quedó radicada en el Tribunal Oral Federal 5, que en ese momento y aún hoy tramitaba la megacausa “Esma”, vinculada a delitos de lesa humanidad durante la dictadura.

Como una de sus medida procesales, el TOF ordenó que se instrumente una nueva pericia completa sobre el accidente, que culminó en 2017.

Con esas evidencias, se iniciará este martes en los tribunales de Comodoro Py la primera audiencia del juicio a los involucrados directos en una de los mayores accidentes aéreos de la aviación civil argentina.

“La corrupción impidió avanzar”, dicen los hijos de víctimas de la tragedia de Austral

Un grupo de hijos de las 74 víctimas fatales del vuelo 2553 de Austral, que el 10 de octubre de 1997 se estrelló en una zona rural de la localidad uruguaya de Fray Bentos, coincidieron hoy en que “la corrupción impidió que se condene a los culpables y se avance en la causa”, a tres días del inicio del juicio oral.

Tras varias postergaciones, el proceso por la caída del vuelo de Austral que despegó de Misiones rumbo a la ciudad de Buenos Aires, comenzará el próximo martes a cargo del Tribunal Oral Federal 5 con 35 imputados por el delito de estrago doloso.

Sin embargo, los hijos de esa tragedia descreen de la justicia pero sienten el compromiso de alcanzarla por sus padres fallecidos y por los que quedaron, hoy cansados de una lucha que ya lleva dos décadas, y hablan de “cargarse al hombro la causa” para terminar el duelo.

“No puedo llorar y recordar lo mejor de mi vieja porque tengo que militar esta tragedia para pedir justicia y demostrar que nada avanzó, que la corrupción dilató la condena de los culpables y que todo comenzó con la privatización de Austral y Aerolíneas Argentinas en los años 90”, dijo a Télam Mauro Vázquez, de 32 años, hijo de Susana Trotta, comisario de a bordo del avión Mc Donnell Douglas DC-9-32.

Mauro, que perdió a su madre cuando tenía 11 años, revivió la tragedia en la casa de Yamila Nair Williams, en el barrio porteño de Caballito, cuyo padre, Rubén Williams, también viajaba en ese avión.

Una lista con el nombre de los 74 muertos, un cartel que simula ser un boleto de avión con la leyenda: “El pasaje del horror”, y pecheras con olor a humedad que dicen: “Ausencia. Vuelo 2553. ¿Dónde están las respuestas?”, junto a recortes de diarios del accidente y fotos de sus seres queridos, quedaron esparcidos sobre una mesa durante la entrevista que realizó Télam a hijos de víctimas de esa tragedia.


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