La nueva terminal de ómnibus lleva el nombre de “Arlindo Otto Kurtz” un pionero del trasporte en el norte misionero

14/04/2019 Locales

Arlindo Kurtz fue el dueño de la primera empresa de transporte en Eldorado y de la zona norte de Misiones en los años 80. Era un hombre visionario, creativo y por sobre todo buena persona. Una empresa que marcó un antes y un después en la vida de los Eldoradenses que obtuvieron la solución de un transporte público urbano e interurbano. Por todo esto la nueva terminal lleva su nombre, su memoria.

En un acto conmovedor el intendente de la ciudad Norberto Aguirre junto a la familia de Kurtz, destaparon la placa que reza: “Terminal de ómnibus Arlindo Otto Kurtz, ordenanza 158/2015 – Pioneros en el transporte de pasajeros. Norberto Aguirre, abril 2019”.

Lina Kurtz, manifestó que se sintió muy feliz cuando recibió la noticia de que la terminal llevaría el nombre de su esposo, dijo estar "muy agradecida". Reflexionó que era “un luchador”, un hombre “honesto”, que todo lo logró trabajando y que algún día escribirá su historia.

Así fue que su hija Rosita Kurtz expresó a Radio Génesis: “Me emocionó un montón el descubrimiento de la placa, tuve sentimientos encontrados, la gente que se agolpaba, recibíamos abrazos de todos, uno no está acostumbrado, fue un reconocimiento muy lindo, sobre todo porque los Eldoradenses nos merecíamos esta terminal”.

Fue idea de los ex choferes que trabajaban para la empresa que la nueva terminal llevara el nombre de quien había sido su jefe; presentaron en el Concejo Deliberante un proyecto que fue aprobado por unanimidad hace ya tres años. “Que los choferes estén en la inauguración y que hayan sido ellos los que iniciaron todo esto, habla de lo que fue mi papá como persona”, reflexionó Rosi.

También contó cómo fueron aquellos años felices y al mismo tiempo el sacrificio de Arlindo, y narró: “El tuvo empuje en una época donde no había GPS, no había Whatsapp, donde la gente se hacía andando. De mi papá tengo mil experiencias, me contaba que de Eldorado a Posadas demoraban entre 10 y 12 horas en llegar y que los días de lluvia y barro eran más lentos. La gente viajaba con sus animales, gallinas y chanchos”.

También recordó que el gran estruendo de los motores de los colectivos, un ruido familiar para todos, y dijo: “Cuando nació mi hermano a los pocos minutos mi mamá escuchó pasar el colectivo de las 4:15 entonces supo que había nacido a las cuatro. La gente usaba el ruido de los motores como despertador”.

En el acto los vecinos se acercaron a la familia a compartir muchas anécdotas, pero una fue una la que marcó el corazón de Rosi y la compartió con Génesis: “Una señora muy humilde me contaba que su hija se había recibido de contadora gracias a que mi papá jamás le cobró un solo boleto. Él fue una excelente persona”.


Autor: Multimedios Génesis

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