
Elon Musk se lanza a la política con un nuevo partido para romper el bipartidismo en EE.UU.
Elon Musk lanzó el Partido América para romper el bipartidismo en EE.UU. Busca bancas en el Congreso en 2026 y alianzas con movimientos libertarios.
El multimillonario dueño de Tesla y X, Elon Musk, decidió dar un paso audaz en la política estadounidense al fundar el Partido América, con la intención de desafiar el tradicional dominio bipartidista de republicanos y demócratas. Aunque Musk no puede postularse a la presidencia por no haber nacido en EE.UU., su objetivo es obtener bancas en el Congreso en las elecciones de medio término de 2026 para convertirse en un actor clave en la balanza legislativa.
Musk, quien previamente apoyó económicamente a Donald Trump y formó parte de su gobierno como jefe del Departamento de Eficiencia Gubernamental, ahora busca crear una fuerza política propia que defienda propuestas conservadoras, en especial la reducción del déficit fiscal que amenaza con crecer en los próximos años. Tras su ruptura con Trump, Musk ha comenzado a tejer alianzas con figuras como Andrew Yang, fundador del Forward Party, y ha coqueteado con movimientos minoritarios como el Partido Libertario y No Labels, que comparten su visión de romper con el duopolio político.
El Partido América encara varios desafíos, entre ellos la necesidad de recolectar miles de firmas en cada estado para aparecer en las boletas electorales y superar la burocracia y resistencias políticas de las grandes estructuras partidarias. Además, Musk debe lidiar con una imagen pública dividida, donde el 52% de los estadounidenses tiene una opinión desfavorable de él.
Para que su proyecto tenga éxito, el multimillonario deberá conseguir candidatos con peso político y evitar que el partido sea percibido simplemente como una extensión de su figura personal. Según analistas, una estrategia efectiva sería posicionar candidatos en estados tradicionalmente republicanos o demócratas, aprovechando la creciente insatisfacción ciudadana con ambos partidos. Musk podría convertirse así en un jugador clave en la política estadounidense, incluso sin ser candidato presidencial, financiando y apoyando desde detrás de escena a su nuevo movimiento político.