
Crisis en la Forestoindustria| Domingo Paiva: “Lamentablemente la situación es muy difícil y lo peor es que se podría haber evitado. Acá está claro que hay una política nacional que está perjudicando a todo el sector”
La industria forestal atraviesa uno de sus momentos más críticos en la Argentina, y particularmente en Misiones y el norte del país. Así lo advirtió Domingo “Mingo” Paiva, secretario general del SOIME (Sindicato Obrero de la Industria de la Madera de Eldorado), en diálogo con Multimedios Génesis.
La industria forestal atraviesa uno de sus momentos más críticos en la Argentina, y particularmente en Misiones y el norte del país. Así lo advirtió Domingo “Mingo” Paiva, secretario general del SOIME (Sindicato Obrero de la Industria de la Madera de Eldorado), en diálogo con Multimedios Génesis.
“Lamentablemente la situación es muy difícil y lo peor es que se podría haber evitado. Acá está claro que hay una política nacional que está perjudicando a todo el sector”, señaló Paiva.
Un sector en crisis
El dirigente explicó que no se trata de un reclamo aislado del sindicato: “No lo decimos solamente nosotros, también lo reconoce la misma Cámara Empresarial y la FAIMA (Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines), que por primera vez en su historia conformó un comité de crisis. Eso muestra la gravedad del momento”.
En la provincia hay alrededor de 5.000 trabajadores madereros registrados, de los cuales 2.100 se concentran en Eldorado, Montecarlo y San Vicente. Paiva advirtió que la reducción de horas y suspensiones ya impactan en toda la economía local: “Son sueldos que se achican, que dejan de circular y afectan a los comercios, supermercados y negocios de barrio”.
El caso Tapebicuá
Uno de los ejemplos más graves es el de la empresa forestal Tapebicuá en Virasoro (Corrientes), donde 520 trabajadores fueron cesanteados. La única respuesta oficial fue el envío de Gendarmería para prevenir incidentes.
“Eso demuestra que el poder productivo está yendo para atrás: no hay mercado interno ni posibilidad de exportar”, sostuvo Paiva.
Obras públicas paralizadas
El gremialista remarcó que el 70% de la producción forestoindustrial está vinculada a la obra pública, por lo que la paralización nacional del sector tuvo un efecto devastador.
“Hubieran podido continuar con la obra pública y controlar lo que quieran, pero no pararla. Hoy no hay un programa, ni siquiera un anuncio de cuándo podría reanudarse”, dijo.
Importaciones y competencia desleal
Otro de los factores críticos es la liberalización de importaciones, que afecta a empresas locales como la histórica Industria Montecarlo. Allí, doce trabajadores se encuentran en riesgo.
“Un trabajador que queda sin empleo es una familia entera en la incertidumbre, sin posibilidad de reacomodarse en otra empresa”, subrayó Paiva.
Irregularidades laborales
El sindicato también denunció prácticas irregulares en algunos aserraderos que liquidan menos horas en los recibos y completan el pago “en negro”, perjudicando a los trabajadores en sus aportes jubilatorios.
“Muchos terminan cobrando la mínima, mientras otros compañeros de empresas que cumplen con sus obligaciones acceden a una jubilación casi el doble. Esto es responsabilidad de empresarios y estudios contables que avalan esa forma de liquidar”, denunció Paiva.
Un reclamo urgente
El dirigente señaló que el gremio evalúa hacer públicos los nombres de las empresas que incumplen paritarias o aportes:
“No nos va a quedar otra alternativa. Si actúan de esta manera, la sociedad debe saber quiénes son los que perjudican a los trabajadores”.
La forestoindustria, que históricamente ha sido un motor económico del norte argentino, hoy enfrenta un panorama desolador. Sin medidas urgentes que reorienten las políticas nacionales hacia la protección de la producción y el trabajo local, el sector corre el riesgo de un colapso que dejaría miles de familias en la desprotección.