
La UNaM se suma a la Marcha Federal tras el veto al financiamiento universitario
Una decisión presidencial que profundiza la crisis. Universidades en pie de lucha, la UNaM se suma a la Tercera Marcha Federal tras el veto a la Ley de Financiamiento
El veto del presidente Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario y a la Ley de Emergencia Pediátrica encendió un nuevo foco de conflicto con el sistema universitario público. La Universidad Nacional de Misiones (UNaM) confirmó su adhesión al paro nacional de docentes y no docentes, y convocó a la Tercera Marcha Federal Universitaria, en defensa del presupuesto y del acceso a la educación superior.
La medida busca visibilizar una situación que las autoridades califican de “crítica” por el atraso presupuestario, el recorte de becas y la pérdida salarial que afecta a la comunidad académica.
Contexto y fundamentos del reclamo
El miércoles por la noche, Milei firmó el decreto de veto total al proyecto aprobado en el Congreso, que había sido impulsado con amplio consenso opositor para garantizar recursos mínimos al sistema universitario nacional. La norma pretendía actualizar partidas congeladas desde 2023, que ya habían perdido más del 40% de su valor real por la inflación.
La rectora de la UNaM, Alicia Bohren, advirtió que la decisión presidencial “supera cualquier ficción” y acusó al mandatario de actuar “sin un toque de humanidad”, no solo por la educación superior sino también por los recortes en áreas sensibles como discapacidad y el Hospital Garrahan.
El decano de la Facultad de Ciencias Económicas, Horacio Simes, remarcó que “la realidad universitaria a causa de las deficiencias financieras es cada día más crítica”, y señaló la falta de respuestas del Ejecutivo nacional.
Consecuencias en Misiones: salarios, becas y servicios en riesgo
El desfinanciamiento golpea con fuerza en Misiones. Según Bohren, los salarios docentes y no docentes perdieron un 40% del poder adquisitivo, lo que provoca la migración de profesionales hacia el sector privado o al exterior. En paralelo, las becas PROGRESAR se redujeron de 8000 a menos de 5000 beneficiarios en dos años, con un monto congelado en $30.000, muy por debajo del costo de vida.
La UNaM también enfrenta dificultades para sostener el albergue estudiantil, los comedores y el Servicio Médico Asistencial (SMAUNaM), que cubre a unas 3.000 personas. “Lo que más caro se vuelve son los medicamentos”, advirtió la rectora, quien recordó que otras universidades ya cerraron sus obras sociales.
La falta de presupuesto amenaza además nuevas ofertas académicas en grado y posgrado, con entre 400 y 600 estudiantes preinscritos, y programas de educación a distancia.
Estrategia política y movilización federal
Frente al veto, Bohren confirmó reuniones con diputados provinciales y con el candidato Oscar Herrera Ahuad, para articular con legisladores nacionales el rechazo en el Congreso. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) también instó a los rectores a intensificar el lobby parlamentario y coordinar acciones con instituciones como el Hospital Garrahan.
En Misiones, la UNaM prepara movilizaciones en Posadas, Eldorado y Oberá, en simultáneo con la Marcha Federal en Buenos Aires. Además, el Consejo Superior de la universidad sesionará en forma extraordinaria para emitir un comunicado de repudio.
“El movimiento estudiantil tiene mucha conciencia sobre la importancia de la universidad pública. Saben que sin comedor o sin albergue no pueden estudiar”, subrayó Bohren.