
Siniestro en Eldorado dejó a joven con graves secuelas: “Sentía que me moría o que me quedaba en silla de ruedas”
Un menor de Eldorado fue atropellado y abandonado por una camioneta: investigan un presunto ataque intencional y buscan a los responsables. La familia pidió a vecinos del Kilómetro 9 que hayan oído o visto el siniestro, que se animen a aportar datos para ubicar el vehículo que, según recuerda el joven, sería similar a una Dodge Ram.
La madrugada del sábado terminó en una escena de terror para Thiago Páez, un joven de Eldorado que fue embestido por una camioneta mientras regresaba a su casa de una reunión entre amigos. El conductor -y, según recuerda, otros cuatro o seis ocupantes- huyeron sin asistirlo. Cuenta que se burlaban: “¡Epa! Levantate”, rememoró el adolescente, antes de que huyeran y lo dejaran herido en la calle.
El caso fue denunciado al día siguiente en una comisaría dependiente de la Unidad Regional III y ahora, la familia aguarda el acceso a cámaras de seguridad para poder identificar el vehículo y avanzar en la causa. “Yo pensé que me iba a morir o que iba a quedar en silla de ruedas. Era una de esas dos cosas”, confió Thiago a El Territorio, todavía conmovido por lo ocurrido y atravesando las secuelas físicas y emocionales.
Señala que el “post” es lo más difícil de atravesar. “Tengo flashes de esa noche todo el tiempo, y tengo miedo”.
El episodio ocurrió el sábado por la noche, cuando el joven caminaba por la calle Esperanza, en el kilómetro 9 de Eldorado, y al llegar a la intersección con la calle Alemania observó una camioneta que circulaba a alta velocidad. “Venía a unos 60 o 70 kilómetros por hora. Frenó, dobló, después giró en U y de repente la tenía enfrente mío”, reconstruyó.
Thiago intentó apartarse, contó, pero no logró evitar el impacto. “Cuando quise saltar para un costado, me chocó y me hizo volar. Todo el lado derecho de mi cuerpo pegó contra el faro y el guardabarros”, detalló. Tras el golpe, cayó contra unos postes de cemento y la vereda. “Ahí no vi más nada, veía todo negro y solo escuchaba”.
Según su testimonio, desde el interior del vehículo le gritaron que se levantara en tono de burla y luego escaparon. “No sé ni para dónde se fueron. Yo no veía nada”, dijo. Malherido, se arrastró hasta una casa abandonada y logró usar su celular para llamar a un tío. “Le dije: ‘me chocaron acá, siento que me voy a morir’”, recuerda vivamente.
Cuando su familia llegó, el cuadro era crítico. “No podía mover las piernas, no respondía. Pensé que se podía quedar paralítico”, lamentó su tía Carina, tutora de Thiago y que lo acompañó durante las primeras horas posteriores al impacto. Minutos después, el joven convulsionó y perdió el conocimiento.
La ambulancia lo trasladó al Hospital Samic de Eldorado, donde permaneció internado toda la noche. Según contó, ingresó con pulso bajo y fuertes traumatismos. Aunque recibió el alta médica al día siguiente, continúa con controles ambulatorios y estudios complementarios. Aunque el alta no signifique una mejora en su cuadro de salud, sobre todo mental: “Tengo dolor de costillas, de espalda, pesadillas. Sueño todo el tiempo con la camioneta y los gritos”.
Conductor desconocido: “Giraron en U y vinieron directo”
Páez aseguró que no conoce a los ocupantes del vehículo, pero remarcó que la maniobra le resulta sospechosa. “Por lo que hicieron, no creo que haya sido un accidente. Giraron en U y vinieron directo. Era un peatón normal, yo no estaba haciendo nada raro”, defendió.
Sospecha, por lo que atinó a ver minutos antes del impacto, que dentro de la camioneta había “entre cinco y siete personas” y que el ruido del motor aún lo persigue en recuerdos e imágenes recurrentes.
Abandono de persona
Actualmente, la investigación avanza a la espera de registros fílmicos de la zona. “Estamos esperando las cámaras. Por acá no hay muchas camionetas tipo RAM, así que creemos que eso puede ayudar a identificarlos”, señaló el joven, quien pidió que los responsables sean encontrados. “No le hice nada a nadie. Después de esto siento que no soy el mismo. Lo único que quiero es que paguen”, afirmó.
El joven amplió este martes su denuncia tras la visita de una comitiva policial a su casa, sin embargo todavía no hay datos certeros sobre los implicados. Su tía Carina remarcó que la denuncia también busca evitar que otros jóvenes atraviesen una situación similar: “Esto sirve para que no le pase a otros chicos. Hay una falta total de humanidad: se burlaron y lo dejaron tirado. Eso es lo que más duele”, expresó.
Mientras continúa la recuperación física y emocional, Thiago resume lo vivido aquella noche con un relato que estremece a quien lo oye: “Fue un milagro que esté vivo. No todos sobreviven a un choque así”.
El joven recordó que esa noche nadie lo socorrió y que, incluso una chica que por allí pasaba, se habría asustado al ver el siniestro y huyó del lugar. En paralelo al aporte del sistema de videovigilancia, que será clave para reconstruir el recorrido del vehículo implicado e identificarlo, se solicitó que cualquier vecino del barrio que haya oído o visto el presunto ataque, que se anime a denunciar y aportar información en la comisaría más cercana. (El Territorio)