
Una familia de Jardín América apuesta a los hongos comestibles como producción alternativa
A partir de la curiosidad y el aprendizaje, lograron convertir una inquietud cotidiana en una actividad que promueve la producción local y el consumo de alimentos alternativos
En Jardín América, una experiencia familiar dio origen a un emprendimiento dedicado a la producción de hongos gastronómicos, impulsado por la curiosidad, el aprendizaje y la búsqueda de una alimentación diferente. Lo que comenzó como una inquietud dentro del hogar fue creciendo a través de la experimentación y la capacitación, hasta convertirse en una práctica productiva que hoy avanza con identidad local.
Analía Antúnez explicó a Canal Doce que la idea surgió a partir del interés de su hija por el consumo de hongos. Esta necesidad de saber cómo se producían y la posibilidad de generarlos en casa fue el puntapié inicial para comenzar a investigar, y remarcó que la curiosidad familiar los llevó a aprender desde cero, con pruebas y errores.

En ese proceso, Antúnez detalló que atravesaron numerosas experiencias fallidas antes de lograr buenos resultados. Además, contó que las capacitaciones brindadas por el IMiBio resultaron determinantes para mejorar la producción, ya que allí lograron identificar errores técnicos que no habían podido resolver por su cuenta. “Fue la clave para que pudiéramos empezar a producir bien”, expresó, al explicar que el problema estaba en los tiempos de cocción de los materiales utilizados.
Hongos comestibles, otra forma de alimentarse
Por su parte, Valentina Hereter relató cómo el interés por los hongos también se nutrió de contenidos que circulan en redes sociales. Comentó que, tras ver videos en TikTok, comenzó a investigar cómo se producían y consultó en su familia la posibilidad de hacerlo en casa.
La joven explicó que el proceso de producción puede comenzar con la compra de micelio y requiere una serie de pasos de cuidado e higiene. De manera detallada, describió la preparación del micelio, la esterilización de frascos y de arroz, y el uso de la olla a presión para lograr mejores resultados. También señaló que existen distintos métodos posteriores, como la pasteurización química o la esterilización, según el tipo de sustrato que se utilice.

Valentina agregó que la pasteurización puede realizarse con cal, agua y distintos materiales orgánicos, como virutas u hojas, mientras que otros procesos requieren condiciones controladas y más tiempo de espera. Según explicó, el crecimiento de los hongos depende del clima y puede demorar semanas o incluso meses hasta obtener el producto final.
La experiencia de esta familia de Jardín América refleja cómo el interés personal, sumado al acceso a la capacitación y al acompañamiento institucional, puede derivar en proyectos productivos a pequeña escala. A partir de la curiosidad y el aprendizaje, lograron convertir una inquietud cotidiana en una actividad que promueve la producción local y el consumo de alimentos alternativos.