
Hospital de San Vicente: la demanda se duplicó y proyectan más de 80 mil consultas en 2026
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“Hoy el paciente no solo viene a la consulta, también retira la medicación. Eso no es menor, porque cualquier tratamiento tiene un costo importante que impacta en el bolsillo”, remarcaron desde el Samic, poniendo en evidencia el rol de la salud pública de Misiones, en un contexto en el cual la Nación profundiza el ajuste, recorta los programas sanitarios, y la recesión que sigue deteriorando la economía familiar.
El Hospital Samic de San Vicente atraviesa un fuerte incremento en la demanda de atención, en línea con lo que ocurre en otros centros de salud públicos de la provincia y el país. Según explicó su director, Luis Gómez, en diálogo con LT 17 Radio Provincia de Misiones, el crecimiento sostenido de consultas está vinculado al traslado de pacientes desde el sistema privado al público, en un contexto de dificultades económicas, aumento de costos y limitaciones en la cobertura de obras sociales.
El funcionario señaló que el hospital no está “desbordado”, pero sí enfrenta “una situación realmente de mucho trabajo”, con una demanda creciente que obliga a redoblar esfuerzos para sostener las prestaciones
Gómez detalló que en 2019 el hospital registraba unas 35 mil consultas anuales, entre atención ambulatoria y guardia. En 2025, esa cifra trepó a casi 70 mil y, para este año, se proyecta superar las 80 mil. “Entre el 2019 y el 2026 vamos a tener 50 milconsultas más. Es un volumen enorme que nos pone en una situación muy compleja”, advirtió.
Este crecimiento, explicó, responde a que cada vez más personas dejan de atenderse en el sector privado. Entre las causas mencionó los costos de atención, el cobro de plus por parte de los sanatorios y las dificultades para acceder a medicamentos. “Hoy el paciente no solo viene a la consulta, también retira la medicación. Eso no es menor, porque cualquier tratamiento tiene un costo importante que impacta en el bolsillo”, remarcó, poniendo en evidencia el rol de la salud pública de Misiones, en un contexto en el cual la Nación profundiza el ajuste, recorta los programas sanitarios, y la recesión que sigue deteriorando la economía familiar.
Gómez indicó que los turnos, en tanto, se otorgan con un plazo máximo de entre 10 y 15 días para evitar ausencias y garantizar que la atención sea oportuna, aunque esto también reduce la capacidad de programación a largo plazo.
Un hospital clave en la región, con desafíos pendientes
El director destacó que el hospital cumple un rol central en la zona, permitiendo resolver múltiples patologías sin necesidad de derivaciones a centros de mayor complejidad como el Hospital Madariaga.
En ese sentido, valoró la incorporación de equipamiento en los últimos años, como la renovación del sistema de rayos, la instalación de un mamógrafo, tomógrafo y un ecógrafo de última generación, lo que mejora la capacidad diagnóstica. “La comunidad valora el hospital y también exige, y está en su derecho. Nosotros tratamos de dar respuestas”, sostuvo.
En un contexto de creciente presión sobre el sistema público, Gómez subrayó el esfuerzo del equipo de salud y remarcó que, además de la atención médica, el hospital debe afrontar el impacto social de la crisis nacional, con pacientes que llegan en situaciones cada vez más complejas.