
La Escuela N.º 668 de Eldorado volvió a ser blanco de la inseguridad tras un nuevo robo ocurrido durante el fin de semana, que dejó importantes daños materiales y la pérdida de insumos destinados a los alumnos. Frente a esta situación, la institución impulsa una campaña solidaria para recuperar lo perdido y continuar con sus actividades.

El docente Julio Giménez relató que el hecho ocurrió el sábado al mediodía, cuando desconocidos forzaron rejas para ingresar al establecimiento. “Entraron a la dirección y se llevaron cosas que eran de los chicos: leche, azúcar, yerba, incluso un jugo que era para un grado completo. Además, provocaron destrozos”, detalló.
No es la primera vez que la escuela sufre un episodio similar. Según explicó, en diciembre ya habían sufrido un robo con la misma modalidad, lo que obligó a realizar una fuerte inversión en medidas de seguridad como rejas y cámaras. “Se gastó mucho dinero que estaba destinado a otras necesidades. Y ahora tenemos que volver a empezar”, lamentó.

Ante este panorama, la comunidad educativa lanzó una campaña solidaria a través de un bono contribución. El objetivo es reunir fondos para reparar los daños, reponer lo sustraído y recuperar recursos que hoy la institución no tiene.
El bono tiene un valor de 5.000 pesos y ofrece diez premios, entre ellos un juego de living, 100 mil pesos en efectivo, una cocina industrial, ventiladores y electrodomésticos. Quienes deseen colaborar pueden acercarse a la escuela en horario escolar o contactar a docentes y directivos.
A pesar del difícil momento, desde la institución destacaron el acompañamiento de las familias y la comunidad. “Eldorado siempre fue solidario y sabemos que esta vez no va a ser la excepción”, expresó Giménez.
La Escuela N.º 668, que recientemente celebró sus 42 años, cuenta con una matrícula cercana a los 350 alumnos provenientes de distintos barrios de la ciudad. Su equipo docente mantiene un fuerte compromiso con la educación y la inclusión, trabajando de manera articulada con las familias.
“Todo lo que hacemos es por y para los chicos. Lo que más duele es tener que destinar recursos a la seguridad en lugar de invertir en su educación”, concluyó el docente, apelando a la colaboración de toda la comunidad para salir adelante.