
Transferencias «por error»: advierten que quien recibe dinero puede terminar con una causa penal
.
La Policía de Misiones lanzó una alerta por una modalidad de fraude que crece en todo el país: las transferencias bancarias “por error”. Aunque parecen un simple descuido, pueden derivar en estafas y hasta en problemas judiciales para quien recibe el dinero.
El esquema es simple y efectivo. Una persona recibe una transferencia inesperada en su cuenta y, a los pocos minutos, alguien se contacta de manera urgente para pedir la devolución del dinero. La presión y la aparente transparencia del pedido llevan a muchas víctimas a actuar rápido, sin verificar el origen de los fondos.
Sin embargo, detrás de esta maniobra suele haber una estafa previa. El dinero transferido proviene de otra víctima, y la cuenta del receptor es utilizada como intermediaria para mover los fondos y dificultar su rastreo.
El punto crítico es que, si el dinero se reenvía sin control, quien lo recibe puede quedar involucrado en una causa penal, incluso sin haber tenido intención de participar en un delito.
Cómo evitar caer en la estafa de transferencias «por error«
Ante este tipo de situaciones, la Policía de Misiones recomienda seguir una serie de medidas clave para evitar riesgos:
- No actuar bajo presión: los estafadores buscan urgencia para evitar que la víctima piense o consulte.
- No devolver dinero a desconocidos: aunque el pedido parezca legítimo, no se debe transferir sin verificar.
- Contactar al banco de inmediato: la entidad puede confirmar el origen de la operación y dar instrucciones seguras.
- No compartir datos personales o bancarios: cualquier información adicional puede ser utilizada para nuevos fraudes.
- Acudir a una dependencia policial: ante dudas o situaciones sospechosas, es clave hacer la denuncia o recibir asesoramiento.
Desde la fuerza remarcan que la prevención es la principal herramienta frente a estas maniobras. Estar informados y actuar con cautela puede evitar no solo pérdidas económicas, sino también complicaciones legales.
En un contexto donde las estafas digitales se vuelven cada vez más sofisticadas, una regla básica se vuelve fundamental: ante dinero inesperado, no actuar sin antes verificar.