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Donald Trump advirtió que tomará el control de Cuba "casi de inmediato"

El presidente estadounidense mencionó el desplazamiento de un portaaviones al Caribe; desde Washington advierten que la presencia de inteligencia extranjera en la isla "no será tolerada"

Donald Trump advirtió que tomará el control de Cuba "casi de inmediato"

El presidente estadounidense mencionó el desplazamiento de un portaaviones al Caribe; desde Washington advierten que la presencia de inteligencia extranjera en la isla "no será tolerada"

Donald Trump volvió a encender la tensión con Cuba al asegurar que Estados Unidos "tomará el control" de la isla "casi de inmediato", en declaraciones que generaron fuerte repercusión internacional y que coincidieron con un nuevo paquete de sanciones económicas contra La Habana.

Las palabras del mandatario fueron pronunciadas durante una cena privada del Forum Club en West Palm Beach, Florida, ante empresarios y dirigentes políticos. Allí planteó que, una vez concluidas las operaciones en Medio Oriente, podría ordenar el desplazamiento del portaaviones USS Abraham Lincoln hacia el Caribe. Según trascendió del encuentro, Trump describió un escenario en el que la nave se ubicaría a unos 100 metros de la costa cubana, desde donde los cubanos "dirían muchas gracias, nos rendimos".

Si bien no se trató de un anuncio formal de operación militar, las declaraciones se dieron en un contexto de presión creciente y real sobre el gobierno de La Habana.

 

Sanciones y advertencias

Ese mismo viernes, la administración estadounidense avanzó con nuevas sanciones dirigidas a sectores estratégicos como energía, defensa, minería y servicios financieros, profundizando la política de aislamiento económico sobre la isla.

La postura fue reforzada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien acusó a Cuba de facilitar la presencia de servicios de inteligencia de países considerados adversarios de Washington a escasa distancia de su territorio, y advirtió que esa situación "no será tolerada".

En paralelo, el Senado estadounidense rechazó una iniciativa demócrata que buscaba limitar eventuales acciones militares del Ejecutivo, lo que amplía el margen de maniobra de la Casa Blanca en materia de política exterior.

Una presión que va en aumento

Desde el inicio del año, el gobierno de Trump viene intensificando la presión sobre Cuba mediante sanciones económicas, restricciones energéticas y declaraciones cada vez más duras sobre la necesidad de un cambio de régimen. La referencia al uso de la flota naval introduce un nuevo elemento en esa estrategia: la proyección de fuerza como herramienta de disuasión directa en el Caribe.

Por ahora no hay indicios concretos de una intervención inminente, pero las declaraciones del presidente reavivan un escenario de tensión regional en un momento en que la política exterior estadounidense muestra señales de endurecimiento en distintos frentes.

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