
Taturanas en Misiones: qué hacer si encontrás una y cuándo es necesario acudir al médico
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Especialistas advirtieron sobre la presencia de taturanas y otros gusanos urticantes en la provincia. Aunque la especie más peligrosa no suele encontrarse en Posadas, recomiendan evitar el contacto con cualquier larva que tenga espinas, pelos o colores llamativos.
Las bajas temperaturas reducen la actividad de muchos insectos, pero eso no significa que hayan desaparecido por completo. En Misiones, especialistas recuerdan la importancia de tomar precauciones ante la presencia de taturanas y otros gusanos urticantes que pueden provocar reacciones en la piel e incluso, en algunos casos, complicaciones más graves.
La advertencia fue realizada por el director de Epidemiología de la Municipalidad de Posadas, Fabricio Tejerina, quien explicó que si bien la denominada «taturana oblicua» —considerada una de las especies más peligrosas de Sudamérica— no suele encontrarse en la capital provincial, existen otras larvas capaces de generar lesiones al entrar en contacto con las personas.
¿Por qué algunas taturanas pueden ser peligrosas?
Las taturanas son larvas de mariposas que utilizan pelos o espinas con sustancias irritantes como mecanismo natural de defensa frente a depredadores.
Cuando una persona las toca accidentalmente, esas estructuras pueden liberar toxinas que provocan distintos síntomas, desde irritación leve hasta cuadros más complejos dependiendo de la especie involucrada.
«La recomendación es no manipular ningún gusano que presente espinas, pelos o colores muy llamativos», explicó Tejerina.
Los colores intensos, como amarillos, rojos o tonos fluorescentes, suelen actuar como una señal de advertencia en la naturaleza y pueden indicar que el insecto posee algún mecanismo de defensa química.
La especie más peligrosa no es habitual en Posadas
Uno de los temores más frecuentes está relacionado con la llamada taturana oblicua, una especie que puede provocar trastornos hemorrágicos severos en casos de contacto masivo.
Sin embargo, el especialista aclaró que este insecto se encuentra principalmente en zonas selváticas y en áreas cercanas al río Uruguay, por lo que no es común hallarlo dentro de la ciudad de Posadas.
Aun así, recordó que otras especies presentes en distintos puntos de la provincia también pueden generar ardor, dolor e irritaciones que requieren atención médica.
Qué hacer si hubo contacto
Ante un contacto accidental con una taturana o cualquier gusano urticante, los especialistas recomiendan actuar rápidamente.
Las primeras medidas incluyen:
- Lavar la zona afectada con abundante agua fría.
- Evitar rascarse o frotar la piel.
- Retirar cuidadosamente los pelos o espinas adheridos utilizando cinta adhesiva.
- Consultar en un centro de salud para una evaluación médica.
Los síntomas más frecuentes suelen incluir ardor, picazón intensa, inflamación y dolor localizado.
Convivir con la biodiversidad
Tejerina también destacó que estos insectos forman parte del ecosistema misionero y cumplen funciones importantes dentro del ambiente.
Por eso, señaló que la respuesta no debe centrarse únicamente en la eliminación de las especies mediante fumigaciones.
«No todo se soluciona fumigando. Muchas veces estos animales cumplen funciones importantes en el ambiente. Lo fundamental es identificarlos, evitar el contacto y consultar ante cualquier duda», sostuvo.
En una provincia reconocida por su biodiversidad, conocer las especies presentes y adoptar medidas preventivas sigue siendo la mejor herramienta para evitar accidentes y convivir de manera segura con la fauna local.