
Advierten por un aumento de los suicidios y señalan que la crisis económica profundiza situaciones de vulnerabilidad
Carla Chini, de la Asociación Civil Defender la Vida, analizó el incremento de casos registrado durante 2025 y advirtió que la demanda de atención en salud mental supera la capacidad disponible de profesionales. Jóvenes de entre 18 y 24 años aparecen entre los grupos que requieren mayor atención.
La Asociación Civil Defender la Vida advirtió sobre el crecimiento de los casos de suicidio y la necesidad de reforzar las acciones de prevención ante una problemática que atraviesa a diferentes sectores de la sociedad. Carla Chini, integrante de la organización, sostuvo que en Misiones también se observa un incremento y remarcó la importancia de abordar el fenómeno desde una perspectiva multifactorial.
El análisis surgió luego de las declaraciones de la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, quien señaló que durante 2025 los suicidios aumentaron un 30%, tanto dentro de las fuerzas de seguridad como en términos generales en el país. Chini aclaró que no dispone de los números específicos correspondientes al personal de las fuerzas, aunque afirmó que la asociación recibió consultas provenientes de ese ámbito.
Desde Defender la Vida observan la evolución de la problemática también a partir de los registros provinciales. “Ha habido un aumento. Nosotros siempre decimos que a partir de la pandemia, cuando la gente se encerró, hubo mucha depresión, mucha ansiedad y muchos casos que se fueron dando que antes no había”, afirmó Chini.
La referente explicó que las situaciones detectadas no responden a una única causa y pidió evitar interpretaciones simplificadas. “Siempre decimos que el suicidio es multifactorial, es un problema de salud mental mundial. Hay un aumento, sobre todo en los jóvenes entre 18 y 24 años, son más varones que mujeres”, señaló.
El peso de la situación económica
Durante la entrevista, Chini planteó que las dificultades económicas adquirieron una presencia creciente entre las preocupaciones relevadas por quienes trabajan en prevención. Mencionó especialmente a jóvenes y adultos que estudian, buscan empleo o intentan complementar sus ingresos para sostener sus gastos cotidianos.
En ese contexto, describió algunas de las situaciones que aparecen en sus investigaciones y consultas. “La economía es un primer factor que está afectando. En una lista de inquietudes o de problemáticas, la economía es la primera. El no poder pagar un alquiler, el no poder cumplir con la canasta básica hace que sean problemáticas que afectan a todos”, explicó.
Chini insistió, sin embargo, en que una dificultad económica no puede considerarse de manera aislada como explicación de un suicidio. Habló de procesos en los que pueden confluir factores sociales, psicológicos, personales o vinculados con problemas de salud, entre otros elementos.
“Esta situación económica claramente puede ser determinante si la persona no está bien en cierto momento”, indicó al referirse a la acumulación de circunstancias adversas que puede atravesar una persona.
La demanda de atención supera la capacidad disponible
Otro de los puntos señalados por Chini fue la presión que enfrenta actualmente el sistema de salud mental. Según afirmó, la dificultad para acceder rápidamente a profesionales no se limita al sector público, sino que también alcanza al ámbito privado.
“La salud mental pública y privada no dan abasto. En la provincia se están llevando adelante bastantes acciones para poder dar turnos y responder demandas, pero la cantidad de demandas supera a la oferta porque los profesionales no son tantos”, sostuvo. Además, pidió a quienes consiguen una consulta que concurran a los turnos asignados y mantengan los tratamientos indicados.
Frente a ese escenario, destacó el papel que puede asumir el entorno cercano para detectar cambios de conducta o señales de alarma. “Requiere que como ciudadanos prestemos atención a nuestros vecinos, a nuestros hijos, a nuestros estudiantes, a nuestros familiares, que veamos qué señales y en qué estado están”, expresó.
Chini remarcó además que las consecuencias de un suicidio se extienden mucho más allá del círculo familiar directo. Según explicó, compañeros de escuela o trabajo, docentes, vecinos, integrantes de las fuerzas de seguridad y otros miembros de la comunidad pueden necesitar acompañamiento posterior.
“No es un hecho que pueda pasar desapercibido o que seguimos como si nada, sino que de alguna u otra manera estamos afectados”, afirmó. La asociación trabaja desde hace 21 años en Misiones mediante voluntarios y desarrolla talleres y charlas preventivas en escuelas, municipios, organizaciones, iglesias y otras instituciones.
Ante una situación de crisis o riesgo inmediato, es importante solicitar asistencia de emergencia al 911. En Argentina también funciona el Centro de Asistencia al Suicida, al 0800 345 1435. Defender la Vida también recibe consultas para talleres, capacitaciones y actividades de prevención, aunque Chini aclaró durante la entrevista que el contacto de la asociación 3764 385252 no funciona como una línea de asistencia a personas en crisis. (Misiones Online)