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Josefina Knoll, de visitante a reina de la Colectividad Alemana

Llegó a la Colectividad Alemana en 2021 para colaborar junto a una amiga. Encontró su lugar entre la preparación y ventas de tortas, fue primera princesa el año pasado y ahora representa a la institución como soberana.

Josefina Knoll, de visitante a reina de la Colectividad Alemana

Llegó a la Colectividad Alemana en 2021 para colaborar junto a una amiga. Encontró su lugar entre la preparación y ventas de tortas, fue primera princesa el año pasado y ahora representa a la institución como soberana.

Josefina Ayelén Knoll (26) llegó a la Colectividad Alemana en 2021 para colaborar junto con una amiga. Allí encontró su lugar entre las tortas: en 2025 fue elegida primera princesa y, este año, representa a la institución como soberana. En su historia también está presente la de su abuelo paterno, quien llegó desde Alemania después de la Segunda Guerra Mundial y, con el tiempo, se radicó en Misiones.

Durante mucho tiempo, Josefina vivió la Fiesta Nacional del Inmigrante desde el otro lado de las vallas. Llegaba al Parque de las Naciones, en Oberá, recorría las casas típicas y observaba los ballets. Si bien disfrutaba de la celebración, no participaba activamente de su organización.

En 2019 acompañó a una amiga que colaboraba con la Colectividad Alemana. Ese fue su primer acercamiento a la institución. Sin embargo, recién en 2021 comenzó a participar de manera formal: primero ayudó durante la prefiesta y luego decidió incorporarse a la Fiesta con un horario fijo.

Entre las distintas tareas que realizó, encontró una que disfruta especialmente: en la elaboración de las tortas. Con el tiempo, su participación fue creciendo y, en 2025, recibió su primer reconocimiento al ser elegida primera princesa de la Colectividad Alemana.

 

La institución conserva esa tradición y, según explicó Josefina, es actualmente la única colectividad de la Fiesta que mantiene la figura de las princesas. Al finalizar aquella edición, sus integrantes volvieron a convocarla, la alentaron a presentarse nuevamente y la acompañaron durante todo el proceso. Josefina aceptó y, esta vez, fue elegida soberana.

La joven es técnica en spa, tiene su propia estética y trabaja en ese rubro desde hace algunos años. A sus responsabilidades profesionales se sumaron las reuniones, los ensayos, los actos y los encuentros con las demás representantes. Según contó, el acompañamiento del grupo marca una diferencia importante en esta experiencia.

“Es una experiencia muy linda”, contó a El Territorio. En ese sentido, destacó el apoyo de las delegadas, los integrantes del ballet, sus amigos y su familia, quienes la acompañan durante este camino. También valoró el vínculo que se generó con las representantes de las distintas colectividades, con quienes comparte buena parte de las actividades.

La ascendencia alemana de Josefina está presente por las dos ramas de su familia. Su abuelo paterno llegó a la Argentina después de la Segunda Guerra Mundial. Ingresó por Buenos Aires, pasó por Chaco y allí conoció a quien luego sería su esposa. Con los años, ambos se instalaron en Misiones.

Esa herencia también se refleja en la vida cotidiana de Josefina, especialmente en el idioma y la gastronomía. Su plato preferido es el spätzle con goulash. Durante la Fiesta, además, disfruta de otras propuestas típicas, como los schnitzel y las cervezas artesanales.

La soberana espera llevarse recuerdos de los días que está viviendo, pero también crecer a partir de todo lo que implica representar a una colectividad, participar en su organización y asumir públicamente una identidad que forma parte de su historia familiar.

Portar la banda tiene un significado especial para Josefina. No solo representa el lugar que ocupa dentro de la Colectividad Alemana, sino que también reúne la historia de su familia y la de un abuelo que llegó desde Alemania para comenzar una nueva vida en Misiones. (El Territorio)

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