
Más de 200 chicos disfrutaron de una jornada solidaria y diferente en Teko-Porã
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Un grupo de amigos de Eldorado se unió para hacer realidad una propuesta diferente con motivo del Día del Niño: una fiesta al aire libre, en contacto con la naturaleza y los animales, que reunió a más de 200 niños en el establecimiento Teko-Porã.

La jornada se realizó el sábado 5 en el predio conocido como Campo Familia Pera, ubicado sobre calle 25 de Mayo, kilómetro 6, frente al ex Hogar La Buena Semilla. La propuesta fue organizada íntegramente a pulmón y tuvo entrada libre y gratuita, además de ofrecer traslado sin costo para quienes no contaban con movilidad propia.

La iniciativa surgió de Johanna Lowe, propietaria de Teko-Porã junto a Jese Duarte. La idea fue celebrar el mes de los niños de una manera distinta, alejándose de las fiestas tradicionales y ofreciendo una experiencia en plena naturaleza, pensada para chicos de todas las edades.

La propuesta incluyó actividades ecuestres, contacto con animales de granja, recorridos por senderos naturales, juegos y una merienda, en un entorno pensado especialmente para que los niños pudieran disfrutar, compartir y llevarse un recuerdo inolvidable.
“Queríamos darles a los chicos la oportunidad de agasajarlos con algo diferente, hacer algo fuera de lo común y que pudieran participar niños de absolutamente todas las edades”, fue el espíritu que impulsó la propuesta.

Con muy poco tiempo para organizarla, la idea de Johanna rápidamente encontró eco entre familiares y amigos, que se sumaron para hacer posible el encuentro. Entre todos se ocuparon de los juegos, la preparación de los animales, la elaboración de masas dulces caseras, la merienda y cada detalle necesario para recibir a los niños.
También fue fundamental el trabajo realizado para garantizar el traslado. Los propietarios de Teko-Porã pusieron a disposición sus vehículos
particulares y se sumaron Javier y Gustavo, quien ofreció su combi para facilitar la llegada de niños de distintos puntos de la ciudad, incluidos chicos de merenderos y familias que no tenían posibilidades de trasladarse por sus propios medios.


De esta manera, la propuesta logró que más de 200 chicos pudieran disfrutar de una hermosa tarde de campo, con actividades, juegos, animales y, sobre todo, un espacio pensado para compartir y celebrar.
El grupo organizador estuvo integrado por Jese Duarte y Johanna Lowe, propietarios de Teko-Porã; la Familia Pera, propietaria del campo; Ezequiel, Javier, Gustavo, Ramiro, Benjamín y Marcial, además de los padres que también colaboraron, entre ellos Graciela, Miriam y Antonio.
Para quienes impulsaron la iniciativa, la respuesta de las familias fue una verdadera sorpresa. La cantidad de niños que participaron y el entusiasmo con el que acompañaron la propuesta superaron ampliamente sus expectativas.
La experiencia también dejó una nueva motivación: seguir generando encuentros solidarios. El grupo ya piensa en organizar una nueva actividad antes de fin de año o durante los próximos meses.
Lo que comenzó como una idea surgida casi sobre la marcha terminó convirtiéndose en una tarde llena de sonrisas y momentos compartidos. Una iniciativa nacida de la amistad, la solidaridad y las ganas de hacer algo por los más chicos, demostrando que cuando muchas personas aportan su tiempo, sus recursos y su voluntad, es posible crear experiencias que quedan para siempre en la memoria de una comunidad.
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