
El sueño de llevar la danza misionera al mundo: Eldorado abrió sus puertas a una selección del Gran Ballet Argentino
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La convocatoria reune a jóvenes talentos de Misiones con la posibilidad de formarse en una compañía de trayectoria nacional e internacional y proyectarse hacia escenarios de Europa. Mónica Esterche, coordinadora regional de la Fundación Gran Ballet Argentino, y su director, Alejandro Tapia, compartieron en Multimedios Génesis una propuesta que apuesta al talento, la identidad cultural y los sueños de los bailarines.
La danza tiene algo que va mucho más allá de los pasos, los giros y la técnica: guarda historias, transmite sentimientos y mantiene vivas las raíces de un pueblo. Con esa esencia como punto de partida, Eldorado se convirtió en escenario de una oportunidad especial para jóvenes bailarines misioneros que sueñan con crecer, formarse y llevar su arte más allá de las fronteras de la provincia.

Mónica Esterche habló sobre la selección de talentos impulsada por la Fundación Gran Ballet Argentino, una iniciativa que busca incorporar bailarines y músicos de distintas regiones del país para enriquecer una propuesta artística que lleva la cultura argentina a escenarios nacionales e internacionales.
La convocatoria despertó un importante interés; Mónica confirmó que había 36 bailarines inscriptos, provenientes de localidades como Garupá, Jardín América, Puerto Rico, Capioví y, principalmente, Eldorado. La participación, además, reflejó el compromiso de profesores, escuelas e instituciones vinculadas con la danza en Misiones.
Una oportunidad para que el talento misionero trascienda
Para Mónica Esterche, recibir esta selección en Eldorado representa mucho más que organizar una audición. Es parte de un camino que viene construyendo desde hace años, con la convicción de que la ciudad tiene potencial para convertirse en un punto de referencia de la danza.
“Nosotros tendríamos que ser la capital de la danza”, expresó con entusiasmo, al destacar el trabajo cultural que se viene desarrollando en la ciudad y el compromiso de quienes sostienen esta disciplina a través de ballets, escuelas y espacios de formación.
Su trayectoria también respalda ese compromiso. Desde 1993 mantiene vínculos con referentes del ámbito folklórico y, en 1994, viajó a Córdoba para continuar su formación, donde integró durante tres años un ballet. También tuvo la oportunidad de viajar a Cuba, y participar de escenarios emblemáticos del folklore argentino, como Cosquín y Jesús María.
Hoy, esa experiencia se transforma en una herramienta para abrir puertas a las nuevas generaciones.

Se sumó a la entrevista El propio Alejandro Tapia y destacó el papel de Mónica en este proceso, la definió como “una hacedora de la cultura”, al explicar que fue convocada para desempeñarse como representante y coordinadora regional de las actividades de la Fundación Gran Ballet Argentino en Misiones.
“Le sobra capacidad y siempre es muy predispuesta para tratar de cruzar lo que nosotros podemos aportar con lo que se nos puede aportar de allá”, señaló el director, al reconocer su esfuerzo y dedicación para concretar esta iniciativa.
La esencia por encima de la perfección
Uno de los momentos más significativos de la entrevista llegó cuando Tapia explicó qué busca en los bailarines que aspiran a formar parte de la compañía.
Si bien la preparación técnica es importante, el director dejó en claro que hay algo que considera fundamental: la capacidad de sentir y transmitir aquello que se baila.
“Para mí es muy importante, pero muy importante, que tengan adentro tierra”, afirmó, al referirse a esa conexión profunda con las raíces, el ritmo y la identidad de las expresiones tradicionales argentinas.
Tapia explicó que algunas dificultades técnicas pueden trabajarse y mejorarse durante el proceso de formación. Sin embargo, transmitir una emoción genuina y expresar desde el cuerpo aquello que se lleva adentro requiere un recorrido más profundo.
“Me gusta ver el bailarín que siente”, sostuvo. Y describió esa conexión que aparece cuando dos bailarines se toman de la mano para comenzar a bailar y, en ese gesto, logran expresar años de historia, aprendizaje y pasión.
La búsqueda, entonces, no se limita a contar giros, medir saltos o evaluar la precisión de un movimiento. También procura encontrar artistas capaces de emocionar, respetar las tradiciones y representar la diversidad cultural de la Argentina.
En ese sentido, el director dejó un mensaje especial para los jóvenes que participan de la selección: que disfruten la experiencia y confíen en lo aprendido junto a sus maestros.
“Lo más importante es que vayan a disfrutar”, aconsejó. “Lo que tienen que hacer es ir y bailar lo que saben, lo que han aprendido con sus maestros”.
Una invitación a dejar de lado, por un momento, los nervios y las exigencias, para permitir que la danza hable por sí misma.
Misiones también tiene mucho para aportar a la cultura argentina
La decisión de realizar una selección en Eldorado responde, además, a una mirada federal de la cultura.
Tapia explicó que el Gran Ballet Argentino busca incorporar jóvenes de distintas provincias porque cada región aporta una identidad particular que enriquece el repertorio de la compañía.
“Nos interesa la gran, pero la grandísima diferencia que hay de Misiones”, manifestó, al destacar el valor de sumar bailarines de la provincia a una propuesta que representa expresiones tradicionales de todo el país.
El director explicó que la presencia de artistas de diferentes lugares permite que la compañía no quede limitada a una sola mirada cultural. Cada bailarín y cada músico lleva consigo sus ritmos, sus costumbres y sus formas de interpretar el arte.
De esa manera, la diversidad se convierte en una fortaleza y en una oportunidad de aprendizaje compartido.
Para Misiones, participar de este proyecto significa también mostrar que detrás de cada escuela de danza, cada ensayo y cada presentación local existe un trabajo sostenido que puede abrir caminos hacia escenarios más grandes.
Una gira por Europa y la posibilidad de vivir del arte
La propuesta tiene un horizonte que alimenta los sueños de quienes eligen la danza como parte de su vida: la posibilidad de participar de giras internacionales.
Durante la entrevista, Tapia adelantó que la compañía está preparando su **gira número 41**, con una duración estimada de dos meses por Europa. Francia fue mencionada como uno de los puntos centrales del recorrido, mientras que el itinerario definitivo todavía se encontraba en etapa de coordinación.
El director, que participó en 37 de las giras de la compañía, compartió parte de su experiencia y destacó el valor de llevar el arte argentino a otros países, encontrarse con artistas de distintas culturas y conocer públicos que viven la música y la danza de maneras diferentes.
Para los jóvenes que logren incorporarse, la oportunidad no significará solamente viajar. También implicará asumir responsabilidades, trabajar en equipo, adaptarse a la convivencia y formarse en una experiencia artística exigente.
La compañía está integrada por bailarines y músicos de distintas provincias. Por eso, la búsqueda en Misiones no se limita a quienes danzan: también contempla la posibilidad de incorporar músicos, cuya selección se desarrolla bajo una modalidad virtual, según explicó Tapia.
El objetivo es que nuevos talentos puedan sumar experiencia profesional, ampliar sus horizontes y descubrir hasta dónde pueden llegar con su vocación.
La cultura también es una forma de acompañar a los jóvenes
Mónica remarcó que detrás de cada bailarín existe una historia, una familia y un grupo de docentes que acompaña su crecimiento. Por eso, la posibilidad de trascender los escenarios locales requiere compromiso y acompañamiento, tanto de los artistas como de su entorno.
“Nosotros tenemos que hacer que nuestros chicos, nuestros bailarines, trasciendan Eldorado, que conozcan un poco más”, expresó.
En su mirada, la danza y el deporte también representan espacios de formación personal, encuentro y contención, donde los jóvenes pueden desarrollar capacidades, construir vínculos y encontrar un camino para su futuro.
La coordinadora agradeció especialmente la colaboración de la Municipalidad de Eldorado, de la Dirección de Deportes y de las autoridades locales, entre ellas la viceintendenta Lorena Cardozo y el intendente Rodrigo “Pipo” Durán, por el acompañamiento brindado para hacer posible la iniciativa y las actividades de capacitación.
También dedicó unas palabras a sus hijas, a quienes reconoció como un sostén fundamental en su trabajo cotidiano.
Una puerta que puede cambiar una historia
La selección se realiza en el Polideportivo Héctor Hugo Lioria, ubicado en el kilómetro 9 de Eldorado. La convocatoria esta dirigida a bailarines de entre 16 y 35 años, con una evaluación centrada en el movimiento, el ritmo, la constancia, la capacidad expresiva y la conexión con las danzas tradicionales.
Tapia explicó que la intención era que los participantes pudieran demostrar sus condiciones sin sumar presiones innecesarias, por lo que la instancia se desarrolló sin público externo.
Pero, más allá de los resultados, el sentido de la propuesta deja un mensaje que atraviesa toda la entrevista: el talento puede nacer en cualquier lugar y merece oportunidades para crecer.
Desde Eldorado, una ciudad con una importante tradición de ballets y escuelas de danza, la llegada de esta iniciativa representa un reconocimiento al trabajo cultural de tantos años y una posibilidad concreta de ampliar horizontes.
Porque detrás de cada joven que se prepara para una audición hay horas de ensayo, sacrificios, familias que acompañan y docentes que enseñan a perseverar. Hay también sueños que, a veces, parecen lejanos hasta que alguien abre una puerta.
Y cuando esa puerta se abre, la danza deja de ser solamente una pasión para convertirse en un camino posible: el de llevar la identidad misionera a otros escenarios y demostrar que, desde el corazón de la tierra colorada, también se puede bailar hacia el mundo.
Escucha la entrevista completa:
Multimedios Génesis Eldorado | Red de Medios Misiones