
Passalacqua destacó el espíritu comunitario de Montecarlo en la apertura de la Fiesta Nacional de la Orquídea
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En el marco de la apertura de la **42.ª Fiesta Provincial de la Flor y la 35.ª Fiesta Nacional de la Orquídea**, el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, destacó el valor cultural, natural y comunitario de una celebración que cada año convierte a Montecarlo en un punto de encuentro para vecinos y visitantes.

Durante su discurso, el mandatario definió al evento como una “fiesta perfecta”, al resaltar no solamente la belleza de las orquídeas, sino también la calidez de la gente, el trabajo de los expositores y el compromiso de toda una comunidad que se involucra en su organización.
Passalacqua señaló que, si bien Misiones cuenta con numerosas fiestas populares que representan la identidad de sus localidades, la celebración de Montecarlo tiene un valor especial por la combinación de naturaleza, hospitalidad y participación colectiva.

En ese sentido, hizo referencia al parque Juan Vortisch —uno de los espacios emblemáticos de la ciudad— y a la posibilidad de recorrerlo, disfrutar de sus propuestas y compartir momentos con quienes forman parte de la celebración.
Uno de los momentos más significativos de su intervención estuvo dedicado a las orquídeas, cuya delicadeza y perfección lo llevaron a reflexionar sobre el cuidado y la dedicación que hay detrás de cada ejemplar exhibido.
El gobernador también puso en valor el trabajo silencioso que se realiza durante todo el año en los hogares, jardines y pequeños viveros, donde numerosas familias cuidan sus plantas y esperan su floración. Ese esfuerzo, explicó, permite que Montecarlo se transforme durante la fiesta en un verdadero jardín a cielo abierto.

Montecarlo, una comunidad que se expresa a través de sus flores
Más allá del atractivo natural y turístico, Passalacqua hizo especial hincapié en el sentido de pertenencia que caracteriza a la ciudad. “Montecarlo es una comunidad”, expresó, al destacar la participación y el compromiso de sus habitantes.
Sus palabras pusieron el foco en la dimensión humana de una celebración que trasciende la exposición de flores y plantas: detrás de cada espacio, cada ejemplar y cada detalle existe el trabajo de personas que mantienen viva una tradición y contribuyen a fortalecer la identidad local.
La Fiesta Provincial de la Flor y la Fiesta Nacional de la Orquídea representan así mucho más que una propuesta turística. Son una expresión del vínculo entre la naturaleza, la cultura y el trabajo colectivo, que año tras año renueva el orgullo de Montecarlo y proyecta a Misiones como tierra de flores y biodiversidad.