
En Argentina los casos de sífilis aumentaron casi un 70% en cinco años: alerta y advertencias de los especialistas
La sífilis registra cifras récord en Argentina: los contagios crecieron más de 20% en lo que va de 2025 y casi un 70% en cinco años. Expertos advierten por fallas en la prevención, cambios socioculturales, el impacto en mujeres jóvenes y el preocupante aumento de la sífilis congénita.
La sífilis atraviesa un crecimiento sostenido en Argentina y en el mundo. Tras la pandemia, los casos comenzaron a aumentar progresivamente, pero en los últimos años la tendencia se aceleró de manera preocupante. En lo que va de 2025, el país registra un incremento superior al 20% respecto al mismo período de 2024, alcanzando niveles históricos.
Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, ya se confirmaron 41.230 contagios entre enero y noviembre de 2025, una cifra sensiblemente superior a los 24.388 casos notificados entre 2020 y 2024 en el mismo lapso. Para los especialistas, se trata del crecimiento más acelerado en décadas.
El consultor en ginecología, obstetricia y sexología clínica Pablo Carpintero advirtió que la situación es “alarmante” y que Argentina refleja una tendencia global: “Estamos frente a un récord histórico. En junio ya se habían registrado cifras similares a todo el año anterior, y todo indica que 2025 superará ese máximo”.
Uno de los datos que más llama la atención es la distribución por edades. Las tasas más altas se observan en los grupos de 20 a 24 años y 25 a 29 años, con un predominio de casos en mujeres. Carpintero subrayó que esta particularidad “no se veía desde mediados del siglo pasado”.
Para los especialistas, el aumento de la sífilis es un indicador del deterioro de las estrategias de prevención. “Hoy ver crecer estos casos es una falla del sistema de salud. Es un indicador de mala calidad sanitaria que obliga a revisar qué está fallando”, señaló Carpintero.
La multiplicación de encuentros casuales y el auge de las aplicaciones de citas es una de las causas que identifican los expertos. Sin embargo, advierten que el problema central es la falta de educación sexual y la subestimación de las enfermedades de transmisión sexual (ETS).
“En consultas, muchos admiten no usar preservativo en relaciones casuales. Cuando preguntás por qué, te responden que las ETS son curables”, explicó Carpintero. Para el especialista, las nuevas generaciones no vivieron el impacto del VIH como enfermedad mortal, lo que redujo la percepción de riesgo.
El proctólogo y cirujano Lucas Quelín coincidió: “Hay una percepción de que ‘no pasa nada’ y disminuyó el uso del preservativo. A veces un solo encuentro o incluso prácticas como el sexo oral bastan para transmitir una infección”.
Quelín también apuntó a otro fenómeno: la confianza exclusiva en la profilaxis preexposición (PrEP) contra el VIH. “Hay quienes creen que sólo deben protegerse del VIH y dejan de lado el resto de las ITS. Esto evidencia un fracaso en las estrategias informativas”.
Ambos expertos consideran fundamental fortalecer la educación sexual y promover consultas tempranas. Carpintero insistió en la necesidad de “desestigmatizar la sospecha de ETS”, ya que la detección temprana permite frenar cadenas de transmisión.
Quelín, por su parte, recordó que la sífilis tiene cura y que el diagnóstico oportuno evita complicaciones: “No es una enfermedad mortal en la mayoría de los casos. Hay opciones y soluciones claras”.
Uno de los aspectos más delicados del problema es el aumento de sífilis congénita, es decir, la transmisión de la infección de una madre al bebé durante el embarazo. Sólo en 2025 ya se confirmaron 896 casos, un número que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias.
La región muestra algunas de las tasas más altas del mundo, con entre 2,1 y 2,7 casos cada 1000 nacidos vivos. Según Carpintero, esto se relaciona con controles prenatales incompletos o tardíos. “Cuando no se cumplen los controles por falta de acceso o cuestiones geográficas, se pierden oportunidades clave de diagnóstico”, lamentó.
Las consecuencias pueden ser graves: abortos, complicaciones cardiovasculares, daños neurológicos e incluso secuelas permanentes. “La OMS esperaba que la sífilis congénita estuviera erradicada hace 50 años y hoy estamos retrocediendo”, señaló el especialista.
La sífilis, causada por la bacteria Treponema pallidum, se transmite por contacto sexual y atraviesa diversas etapas si no se trata: una lesión inicial indolora, síntomas corporales posteriores y, en casos raros, complicaciones tardías. El tratamiento es simple y eficaz: penicilina aplicada a tiempo.
“Ante cualquier duda, hay que acudir al centro de salud y pedir los testeos, que son gratuitos”, concluyó Quelín. Para los expertos, mejorar la prevención, fortalecer la educación sexual y garantizar el acceso a la atención médica son las claves para revertir una tendencia que preocupa en todas las regiones del país.