
Mujeres que gestionan y transforman: el logro del barrio Esperanza
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Perforaron el pozo de agua y avanza el proyecto para llevar la red a más de 50 familias
La perseverancia y el compromiso de una mujer fueron claves para que una necesidad histórica de los vecinos del barrio Esperanza comenzara a transformarse en una realidad. Reina Ayala, consejera suplente del Consejo de Administración de la Cooperativa de Electricidad de Eldorado (CEEL), fue una de las principales impulsoras de la gestión para concretar la perforación de un pozo de agua en el sector.
El proyecto nació a partir del reclamo de las familias del barrio, que desde hace6 tiempo planteaban la necesidad de contar con agua potable. Ayala tomó esa inquietud, la llevó al ámbito de la cooperativa y, junto con la síndico suplente Mirtha, comenzó a trabajar para que la iniciativa pudiera avanzar.
“Empezamos esa gestión en conjunto con la cooperativa, por la necesidad del barrio, que venía pidiendo agua hace mucho tiempo”, explicó Reina durante una entrevista con Multimedios Génesis.
El trabajo incluyó también un relevamiento de las familias. Según detalló, se censaron alrededor de 58 familias, muchas de las cuales incluso no podían instalarse definitivamente en el lugar debido a la falta de agua.
La gestión recibió el acompañamiento del Consejo de Administración de la cooperativa, que aprobó el proyecto. Finalmente, la perforación del pozo fue concluida y se logró encontrar agua, marcando el cierre de una primera etapa y el inicio de un nuevo desafío: avanzar con el diseño y la ejecución de la red para llevar el servicio a cada familia.
“Los vecinos estaban cansados de promesas, entonces ahora están felices porque se finalizó el pozo perforado”, destacó, y también valoró especialmente el acompañamiento de los habitantes del barrio durante todo el proceso.
La iniciativa representa un ejemplo de gestión comunitaria y participación femenina, donde el compromiso de dos mujeres, Reina Ayala y Mirtha Lima, permitió canalizar una demanda vecinal y convertirla en un proyecto concreto.
“Estamos felices por un logro cumplido”, expresó Reina, al remarcar que todavía resta avanzar con la red, pero que existe el compromiso de continuar trabajando para que el agua potable llegue finalmente a todos los hogares.
Los vecinos, por su parte, deberán acompañar el proceso y asumir el compromiso correspondiente para la concreción de la red. Desde la cooperativa comenzará ahora una nueva etapa de planificación y trabajo técnico para definir el sistema de distribución.
Para el barrio Esperanza, el agua ya dejó de ser solamente un pedido: la perforación concretada representa el primer paso de una obra largamente esperada. Y detrás de ese logro, el empuje de mujeres como Reina Ayala demuestra el valor de involucrarse, escuchar a la comunidad y transformar una necesidad en una gestión concreta.