
A poco más de tres semanas de las elecciones legislativas nacionales, la renuncia de José Luis Espert a su candidatura bonaerense reactivó el nerviosismo en el mundo financiero. En ese escenario, los inversores ponen el foco en cuál será el efecto sobre la confianza política y en cuál será la respuesta del mercado ante este cambio repentino.
Por un lado, existe optimismo entre algunos analistas de la City: interpretan la salida de Espert como una oportunidad para rebajar tensiones políticas en el tramo final de la campaña. Esto podría darle un respiro a activos que venían con presión bajista, aunque su recuperación dependerá de las señales que lleguen desde el exterior.
Esa mirada externa está puesta, en especial, sobre Estados Unidos. Tras las reuniones que tuvo el ministro Luis Caputo con autoridades del Tesoro norteamericano, y con vistas al encuentro entre los presidentes Javier Milei y Donald Trump —fijado para el 14 de octubre—, los mercados aguardan confirmaciones sobre el respaldo financiero que EE. UU. estaría dispuesto a ofrecerle a la Argentina.
Sin embargo, no todos comparten esa perspectiva optimista. Desde Patente de Valores, Santiago López Alfaro considera que las expectativas electorales ya están maduras para generar optimismo, y que un cambio de candidato en este momento no modificará el ánimo actual del mercado. Según él, la coyuntura política ya está “en el precio” de los activos.
Para Martín Genero, de Clave Bursátil, la renuncia de Espert puede leerse de dos maneras: por un lado, favorece a quienes temen el peso excesivo de un discurso antimercado si Espert continuaba, pero por otro, podría interpretarse como una victoria política para sectores enfrentados al mercado. El reemplazo con Diego Santilli, dicen sus analistas, podría abrir espacio para una mayor presencia del PRO y, con ello, reforzar la gobernabilidad del Frente de Gobierno.
Gastón Lentini, otro operador de la plaza, estima que este cambio de candidatura podría potenciar una participación más firme del PRO en las elecciones. Considera que si La Libertad Avanza logra superar el 40 % de los votos a escala nacional, los bonos soberanos en dólares quedarían “baratos” y podrían tener potencial de subida. Pero advierte: si el oficialismo tiene un resultado débil, los activos podrían sufrir nuevas caídas, por lo que apuesta a la prudencia.
Por su parte, Juan Truffa, de Outlier, sostiene que Milei debería empezar a tender puentes con gobernadores de otras fuerzas políticas, con el fin de reforzar la gobernabilidad en el tramo final de su mandato y dejar algún margen para pensar en futuras aspiraciones electorales.
Mientras los analistas dirimen en sus pronósticos, lo cierto es que el mercado está atento a dos columnas centrales en este momento:
- Las definiciones que lleguen desde Washington, en torno al apoyo financiero que Estados Unidos está dispuesto a dar.
- La claridad política interna, especialmente sobre los alineamientos del oficialismo con el PRO y sus posibles efectos para el futuro.